El río mantiene una tendencia ascendente y un informe oficial anticipa valores que podrían superar niveles de alerta en varios puntos del país. Las lluvias previstas para los próximos días serán determinantes para saber hasta dónde llegará la crecida.
La crecida del río Uruguay mantiene bajo atención a distintos puntos de la cuenca, mientras los organismos técnicos siguen de cerca la evolución de los caudales. El escenario previsto para los próximos días muestra una tendencia ascendente aguas abajo de Salto Grande, en un contexto marcado por El Niño y su influencia sobre las lluvias en la región, que podrían definir el alcance del fenómeno.
El panorama todavía puede modificarse y esa es una de las claves del informe difundido este jueves con las precipitaciones previstas para los próximos días en toda la cuenca. Su intensidad y distribución serán determinantes para saber cómo continuará la crecida, ya que una mayor acumulación de agua podría acelerar el ascenso del río y extender el impacto hacia otros sectores ubicados aguas abajo.

El caudal que libera Salto Grande y el escenario inmediato
Según el informe de la Comisión Administradora del Río Uruguay, el caudal medio diario evacuado por Salto Grande variará entre 19.000 y 18.000 metros cúbicos por segundo hasta las 15 del viernes. En Concordia y Salto, las cotas máximas previstas no superarían 11,70 y 12 metros, mientras el embalse tenderá a ubicarse en 32,50 metros, según la información oficial difundida.

Más abajo, el escenario adquiere mayor relevancia porque los valores proyectados podrían alcanzar o superar umbrales de atención. El análisis toma como referencia una erogación máxima de 18.000 metros cúbicos por segundo y condiciones de 1,75 metros en Nueva Palmira, sobre el tramo final del río Uruguay, para estimar las alturas que podrían registrarse en los puertos ubicados aguas abajo.
En el informe aparecen localidades como Colón, Paysandú, Concepción del Uruguay, Fray Bentos y la zona de la boca del Gualeguaychú. Allí se advierte que algunos valores podrían superar los niveles de alerta y, en determinados puntos, incluso los de evacuación. Se trata de proyecciones sujetas a la evolución de la cuenca y no de alturas definitivas para las próximas jornadas.

Los primeros registros de esos niveles podrían darse desde el sábado en Colón y Paysandú, para luego avanzar hacia los sectores ubicados aguas abajo. La secuencia dependerá de cómo continúe respondiendo el río y de las condiciones que se presenten en los siguientes días. El informe remarca que la tendencia seguirá siendo ascendente en buena parte de este tramo y pide mantener la atención.






