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APLER: Contundente derrota de Florencia Busti expone la fractura del peronismo en Paraná

Entretenimiento de costa a costa

Carina Farías se impuso con 116 votos sobre la lista peronista de la hija del ex gobernador Jorge Busti. El resultado deja en evidencia el desgaste de los armados tradicionales y el fracaso de los padrinazgos políticos en la provincia.

En las elecciones de la Asociación del Personal Legislativo de Entre Ríos (APLER) realizadas el pasado viernes 16 de octubre, el oficialismo retuvo la conducción del gremio con un triunfo que tiene lectura política mucho más allá de lo sindical. La lista la encabezó Carina Farías (secretaria General), Jorge Luna (secretario Adjunto), Vanina García (secretaria Gremial), Juan Ignacio Almada (Tesorería), Tadeo Martínez (secretario de Actas), Jacquelin Zapata (secretaria de Acción Social), Andrea Altamirano (secretaria de Prensa) y Sebastián Masshu (secretario Administrativo).  

La Lista Celeste y Blanca, encabezada por Carina Farías, se impuso con 116 votos frente a los 83/85 votos -según el escrutinio inicial- obtenidos por la Lista Unidad Legislativa, que llevaba como candidata a Florencia Busti.

Florencia Busti, hija del ex gobernador justicialista Jorge Busti (F) al centro de la imagen

La derrota no es un dato menor. Florencia Busti, hija del ex gobernador justicialista Jorge Busti (F), representaba la apuesta más pura del peronismo ortodoxo en la Legislatura. Una lista presentada como peronista, con el sello y la estructura del apellido Busti, que buscaba capitalizar la nostalgia y el aparato del PJ provincial.

Y perdió. Con claridad.

El factor Cresto y otra apuesta fallida

La lista de Busti contó con el apoyo explícito del diputado Enrique Cresto, quien se mostró como principal articulador político del espacio. El resultado vuelve a poner en cuestión la capacidad de tracción real de Cresto en Entre Ríos.

No es un hecho aislado. En cada intento de visibilización y apoyo político en el último tiempo, los armados impulsados por Cresto no logran traducirse en votos. La elección de APLER confirma esa tendencia: ni el apellido Busti ni el padrinazgo de Concordia alcanzaron para torcer una elección de 200 afiliados en Paraná.

La realidad peronista, hoy, parece ir por otro lado.

Quién ganó y qué representa

Lo más revelador no es solo quién perdió, sino quién ganó. La Lista Celeste y Blanca que llevó al triunfo a Carina Farías no es una lista partidaria tradicional. Es un armado transversal integrado por radicales, libertarios y peronistas, pero todos con un denominador común: un pensamiento más de derecha, de orden y de gestión, alejado del discurso clásico del PJ.

Ese mix es el que hoy está ganando en los estamentos intermedios de la provincia. Mientras el peronismo discute candidaturas testimoniales y apellidos, los trabajadores legislativos optaron por una propuesta que habla de eficiencia gremial por encima de la liturgia partidaria.

En ese armado, fue fundamental la tarea y el acompañamiento del Ing. Gustavo Lencina, cuyo trabajo territorial y de campaña fue señalado por todos los sectores como clave para consolidar el triunfo de Farías. Lencina aportó estructura, diálogo con todos los bloques y una lectura fina de lo que el empleado legislativo quería escuchar.

La señal para Paraná y para 2027

Paraná es el kilómetro cero de la política entrerriana. Todo lo que pasa en la Legislatura repercute en la Casa Gris y en los armados para 2027.

La derrota de Florencia Busti en su propio terreno -el personal legislativo donde el bustismo históricamente tuvo ascendencia- es un síntoma del estado del peronismo: fragmentado, con figuras que intentan posicionarse a fuerza de apellidos y padrinazgos que no suman, y sin capacidad de contener ni siquiera a su propia base.

El mensaje de las urnas de APLER es contundente: el sello peronista ya no garantiza votos por sí solo. Y en una provincia donde muchos personajes intentan subirse al próximo turno electoral, el resultado del viernes funciona como un primer y duro test de realidad.