La ex vicepresidenta del Consejo Departamental del Partido Justicialista de Concordia cuestionó con dureza la intervención partidaria, denunció que no se respetó la voluntad de los afiliados y volvió a reclamar respuestas por una denuncia de violencia de género que, según afirmó, realizó contra un integrante del espacio. “No somos una decoración”, sostuvo al referirse al lugar de las mujeres en la política.
La interna del peronismo de Concordia sumó un nuevo capítulo con las fuertes declaraciones de Yanina Barbona, joven dirigente justicialista y ex vicepresidenta del Consejo Departamental del PJ, quien cuestionó la intervención del partido y apuntó contra los referentes que hoy promueven la unidad, pero que —según afirmó— se alejaron luego de la derrota electoral.
Durante una entrevista en los estudios de Radio Rivadavia Concordia, en el programa Punto de Inflexión, Barbona sostuvo que la situación que atraviesa el justicialismo local es consecuencia de la falta de conducción y de decisiones que, a su entender, desconocen la voluntad de los afiliados.
“Estos mismos son ahora los que castigan a aquellos que se fueron. Fueron los que cerraron las puertas, los que digitaron. Estos mismos son los que dicen que el PJ Concordia está acéfalo, cuando no es así”, manifestó.
La dirigente recordó que en 2024 se realizaron elecciones internas para conformar el Consejo Departamental, en las que compitieron dos listas y se impuso la Lista 1. Según relató, tras los comicios se incorporaron representantes del sector rival y comenzaron a trabajar en conjunto, aunque posteriormente surgieron diferencias que complicaron el funcionamiento del órgano partidario.
Barbona reivindicó el trabajo de quienes asumieron la conducción luego de la derrota electoral del peronismo y cuestionó que algunos dirigentes reaparezcan ahora para intervenir en la reorganización partidaria.
“El PJ Concordia no está acéfalo”
Uno de los principales cuestionamientos de Barbona estuvo dirigido a la decisión de intervenir el partido. La dirigente sostuvo que la conducción departamental había sido elegida por los afiliados y que la intervención dejó sin efecto esa representación, sin resolver de fondo el conflicto interno.
“El PJ Concordia no está acéfalo. El presidente no renunció, pero si así el presidente hubiese renunciado, yo soy la vicepresidenta y estuve en todo momento”, afirmó.
También recordó que durante la campaña electoral del año pasado permaneció en la sede partidaria y acompañó a los militantes después del resultado adverso. En ese marco, consideró que quienes hoy hablan de reconstrucción y unidad deberían explicar qué hicieron cuando el peronismo atravesaba uno de sus momentos más difíciles.
Para Barbona, el problema excede la disputa por los cargos y refleja una crisis de representación que atraviesa al peronismo en los niveles local, provincial y nacional.
“Nosotros tenemos que lograr la real unidad de todos los ciudadanos que tengan un proyecto político acorde y en contra de las políticas que en este momento nos están avasallando”, expresó. Sin embargo, advirtió que esa unidad será difícil de alcanzar si no se resuelven primero los conflictos dentro del propio partido.
Una denuncia por violencia de género y cuestionamientos a la intervención
Otro de los puntos más delicados de la entrevista estuvo relacionado con una denuncia por violencia de género que Barbona aseguró haber presentado el 27 de octubre de 2025, contra Javier Orduna, un día después de finalizadas las elecciones legislativas.
Según relató, la denuncia fue contra un integrante del espacio político, a quien acusó de amenazas y amedrentamientos, tanto por teléfono como dentro del ámbito partidario. La dirigente señaló que recibió acompañamiento de integrantes de la Unidad Básica de La Bianca y de otros compañeros, y afirmó que hasta el momento no volvió a concurrir a la sede del PJ sin estar acompañada.
“Yo no sé si la denuncia salió de la comisaría siquiera”, manifestó, al expresar su preocupación por la falta de avances que percibe en el trámite. Se trata de sus declaraciones sobre el estado de la presentación, sin que en la entrevista se aportaran detalles oficiales sobre su situación judicial.
Barbona vinculó ese episodio con el proceso que derivó en la intervención partidaria. De acuerdo con su reconstrucción, luego de la denuncia se produjo una disputa por el control de la sede y un grupo de dirigentes habría designado autoridades sin respetar los mecanismos institucionales.
En ese contexto, cuestionó que la intervención busque incorporar a los sectores en conflicto a una nueva estructura sin garantizar, según afirmó, condiciones de seguridad para su participación ni respetar los cargos surgidos de las urnas.
“¿Qué garantías le da a esta nueva lista que no vuelva a pasar lo mismo que pasó conmigo?”, planteó.
La dirigente también cuestionó que se sancione políticamente a quienes se alejaron del partido para participar en otros espacios, mientras —según su interpretación— no habría consecuencias equivalentes frente a hechos que considera una vulneración de la institucionalidad partidaria.
“Las mujeres no somos una decoración”
Barbona dedicó parte de la entrevista a cuestionar el lugar que ocupan las mujeres dentro de las estructuras políticas. En particular, criticó que deban demostrar permanentemente su capacidad y legitimidad para ejercer responsabilidades, mientras que los vínculos familiares o políticos siguen teniendo peso en la distribución de espacios.
“Las mujeres no somos una decoración acá”, afirmó, al reivindicar las luchas por la participación y la paridad.
Y agregó: “Las que no tenemos portación de caudillo, ¿qué hacemos?”.
La dirigente explicó que había sido invitada a participar de una reunión de mujeres peronistas, pero decidió no concurrir porque consideró que su situación dentro del partido y la denuncia que asegura haber realizado todavía no habían sido resueltas.
Según expresó, su presencia en ese encuentro podría haber transmitido un mensaje contradictorio a otras mujeres que atraviesan situaciones de violencia o desigualdad.
En esa línea, sostuvo que la unidad partidaria no puede construirse solamente a partir de acuerdos entre dirigentes, sino que debe contemplar el respeto institucional, la participación de las mujeres y las garantías para quienes denuncian situaciones de violencia.
“El peronismo no puede darse el lujo de hacer estupideces”
Al referirse al futuro del justicialismo de Concordia, Barbona reclamó una autocrítica por la derrota electoral y una renovación dirigencial que no implique desconocer la experiencia de quienes llevan años de militancia.
Consideró que el partido necesita ampliar su convocatoria, recuperar la confianza de la ciudadanía y dejar atrás las disputas personales que, según sostuvo, debilitan su capacidad de construir una alternativa política.
“Si las cosas no se solucionan desde adentro, desde el mismo partido, esto va a ser imposible”, advirtió.
Finalmente, cuestionó la intervención por considerar que no respeta suficientemente la voluntad de los afiliados que participaron de las elecciones internas y alertó sobre las consecuencias que puede tener ese antecedente para la vida partidaria.
“En este momento en el que nosotros estamos tan mal a nivel nacional, provincial y municipal, no nos podemos dar el gusto de estar haciendo estupideces”, concluyó.
Las declaraciones de Barbona vuelven a poner en primer plano las diferencias que atraviesan al PJ de Concordia, donde el debate por la intervención, la representación de las autoridades elegidas y la búsqueda de una unidad de cara al próximo turno electoral continúan abiertos.
Fuente: programa Punto de Inflexion de radio Rivadavia Concordia
Redaccion de 7Paginas


















