El hijo del exmandatario arrancó el escrutinio con una ventaja marcada, aunque se esperaba que el candidato opositor comenzara al frente debido a que los votos del sur del país se contabilizan primero
Los centros de votación cerraron este domingo en Brasil y comenzó el conteo de votos de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, que enfrenta al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y al senador Flávio Bolsonaro. Según proyecciones de Datafolha, habrá segunda vuelta entre los candidatos.
Con más del 60% escrutado, Flavio Bolsonaro mantiene una amplia ventaja por sobre Lula. Se esperaban resultados más parejos, aunque el recuento sigue. Además, todavía resta que se carguen los votos de las megaciudades de la región sudeste (como San Pablo, Minas Gerais y Río de Janeiro, que suelen definir las elecciones) y de los bastiones del nordeste (donde tradicionalmente Lula da Silva tiene mayor fuerza). Al concentrar millones de electores, estas zonas tardan más en procesar y transmitir sus actas.
Las encuestas previas anticipaban una segunda vuelta el próximo 25 de octubre, ya que ninguno de los dos principales candidatos alcanzaba el 50% de los votos válidos necesario para ganar en primera vuelta. De confirmarse ese escenario, Lula y Bolsonaro volverán a enfrentarse en las urnas dentro de tres semanas.
Cerca de 159 millones de brasileños estaban habilitados para votar en estas elecciones, en las que se elige al presidente, a los gobernadores de los 27 estados, a los 513 integrantes de la Cámara de Diputados y a dos tercios del Senado, además de renovar las asambleas legislativas estatales. Brasil utiliza urnas electrónicas desde 1996, un sistema que permite conocer los resultados pocas horas después del cierre de los centros de votación.

La jornada electoral comenzó a las 08.00 y transcurrió sin incidentes graves. Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal, votó en Río de Janeiro y llamó a los brasileños a expresar en las urnas un “voto de protesta contra la era de atraso”.
Lula da Silva votó en São Bernardo do Campo, en la región metropolitana de São Paulo, y presentó la elección como una disputa entre “la democracia y la barbarie”.

Foto: AFP











