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Encontraron un avión que había desaparecido en 1952 en el océano con 69 personas a bordo.
Un equipo de búsqueda submarina logró ubicar los restos del avión Douglas DC-4 de la extinta aerolínea Pan Am, conocido popularmente como el Clipper Endeavor. La aeronave se había estrellado el 11 de abril de 1952 en aguas ubicadas al norte de Puerto Rico, un trágico suceso recordado en la región como “La Tragedia del Viernes Santo”.
Cómo descubrieron el avión que desapareció en 1952 y quién estuvo a cargo del encuentro
El descubrimiento, concretado el pasado 2 de junio, fue posible gracias a la iniciativa del historiador de la aviación y el ámbito marítimo Russ Matthews, presidente y cofundador de la Air/Sea Heritage Foundation.
Matthews lideró la investigación tras notar que el episodio había quedado injustamente relegado de la memoria pública: “Conocí por primera vez la historia del Clipper Endeavor mientras investigaba un accidente completamente distinto de Pan Am y me sorprendió que una historia tan importante hubiera desaparecido en gran medida de la memoria pública”, expresó.
La identificación definitiva fue posible gracias a las imágenes capturadas por el equipo, donde aún se distinguen con claridad el logotipo de Pan American y el nombre de la aeronave.
Cómo fue el trágico accidente de 1952 que terminó con la vida de más de la mitad de las personas que se encontraban dentro del avión
El avión había salido desde San Juan con destino a Nueva York transportando a 64 pasajeros y cinco miembros de la tripulación. Pocos minutos después de partir, los pilotos sufrieron una falla al perder ambos motores del lado derecho, lo que hizo que el avión cayera en el océano.
Aunque contaba con dispositivos de flotación, la tragedia se cobró la vida de 52 personas que se hundieron junto con los restos, mientras que 17 pasajeros lograron sobrevivir. Según dio a conocer Discovery Chanel, los únicos dos sobrevivientes vivos del accidente fueron contactados.
Las relaciones entre China y Taiwán están constantemente tensas desde su separación de facto en 1949 y están provocando tensión en las relaciones entre Pekín y Washington.
El 1 de octubre de 1949, Mao Zedong proclamó la fundación de la República Popular China en Pekín. Las fuerzas nacionalistas del partido chino Kuomintang, lideradas por Chiang Kai-shek, abandonaron China y huyeron a Taiwán (antiguamente Formosa), donde formaron gobierno el 7 de diciembre y prohibieron todas las relaciones entre la isla (oficialmente la República de China) y la China comunista.
En 1950, Taiwán se convirtió en aliado de Washington, que estaba en guerra con China en Corea. En junio de 1950, el presidente de los Estados Unidos, Harry Truman, ordenó a la Séptima Flota de los Estados Unidos que repeliera cualquier posible ataque de los comunistas chinos a Taiwán. Al mismo tiempo, se le pidió a Chiang Kai-shek que construyera fortificaciones en la costa de Taiwán para prevenir un posible ataque chino.
El Partido Progresista Democrático (PPD) de Lai Ching-te, que ahora está en el poder por tercera vez, considera a Taiwán como una nación soberana de facto con una identidad taiwanesa distinta y el mandarín como su idioma oficial. Cabe señalar que Taiwán tiene su propio ejército, moneda, constitución y ahora un gobierno elegido democráticamente (de 1949 a 1987 estuvo bajo un régimen autoritario de ley marcial), pero la mayoría de los gobiernos del mundo no lo reconocen como país independiente.
Hasta la fecha, sólo ha sido reconocido como Estado independiente por 12 países y no ha sido aceptado como miembro de organizaciones internacionales porque China insiste en que es una provincia propia, parte de su territorio, e impide su integración y reconocimiento.
Con el paso de las décadas, Taiwán se ha ido aislando cada vez más. Al mismo tiempo, sin embargo, los vínculos entre Taiwán y Estados Unidos se han fortalecido, con un aumento de las ventas de armas y equipo militar y una cooperación política de alto nivel bajo la popular predecesora mujer de Lai, Tsai Ing-wen, hecho que ha enfurecido a Pekín. Sin embargo, históricamente la posición de Estados Unidos en relación con Taiwán ha permanecido deliberadamente vaga, en particular en lo que respecta a si lo defendería en caso de una invasión china, la conocida “ambigüedad estratégica”.
Estados Unidos lleva mucho tiempo caminando sobre una delgada línea roja. Así, en virtud de la llamada política de “Una sola China”, Washington reconoce a la República Popular China como el único gobierno legítimo de China. También reconoce la posición de Pekín de que Taiwán es parte de China, pero nunca ha aceptado la reivindicación de soberanía sobre la isla por parte del Partido Comunista Chino.
Taiwán tiene una superficie de 36.197 km2 y una población de aproximadamente 23.400.000 habitantes. Su capital es Taipei, situada en el extremo norte. Es, además, una ciudad ultramoderna con un intenso desarrollo industrial de alta tecnología y designada oficialmente como una “ciudad alfa mundial”, es decir, una ciudad que tiene un impacto directo en los acontecimientos mundiales de dimensiones sociales, económicas y políticas.
Además de la isla del mismo nombre, el país también posee 168 islas más pequeñas. Está separado de China por el estrecho de Taiwán y limita al norte con el mar de China Oriental, al este con el océano Pacífico y al sur con el mar de China Meridional.
Desde 1960, ha entrado en un período de rápido crecimiento económico e industrialización, y muchos economistas hablan del “milagro de Taiwán”. Su economía está orientada a la exportación. Destaca en tecnología y actualmente es la 22ª economía más grande del mundo, a la vez que ocupa el puesto 34 en el ranking mundial en términos de PIB per cápita.
La posición de Taiwán en el mapa mundial la hace especialmente importante para las grandes potencias mundiales. La isla tiene una gran importancia estratégica para Estados Unidos, dada su proximidad a aliados cercanos de Washington en la región, como Japón, Corea del Sur y Filipinas. Además, el estrecho de Taiwán se considera crucial para el movimiento del comercio global, mientras que se estima que la isla produce el 60% de la producción mundial de microchips, componentes tecnológicos esenciales para la fabricación de teléfonos móviles y baterías de litio.
TSMC (Taiwan Semiconductor Manufacturing Company), con sede en el enorme parque científico de Hsinchu, es el mayor productor de semiconductores (o microchips) del mundo, con una capitalización de 426 billones de dólares.
En cuanto al equilibrio militar en el estrecho de Taiwán, éste está firmemente a favor de China y sería poco probable que el estado insular pudiera defenderse en caso de un ataque chino sin ayuda externa.
Bajo el presidente Xi Jinping, China ha intensificado su despliegue de poder militar, enviando un número récord de aviones de combate, drones y buques de guerra chinos alrededor de la isla y realizando ejercicios militares en respuesta a los intercambios políticos entre Estados Unidos y Taiwán.
El mensaje que Pekín envía a Taipei y Washington a raíz de esta actividad militar es clarísimo: “La independencia de Taiwán es incompatible con la paz. Se trata de un asunto interno que no admite injerencias extranjeras”. Además, en su discurso, el presidente Xi Jinping declaró: “Nadie puede detener la reunificación de China con Taiwán”, dando una clara advertencia a todas aquellas fuerzas que apoyan abiertamente la independencia dentro y fuera de la isla.
Taiwán, por su parte, exige que China ponga fin de forma permanente a su actividad militar en aguas vecinas, que, según afirma, socava claramente la paz y la estabilidad y perturba el transporte marítimo y el comercio internacionales.
Pero ¿qué consecuencias tendría para el planeta una guerra entre Estados Unidos-Taiwán y China? Un artículo de Bloomberg ya ha sostenido que un conflicto militar en Taiwán podría costar a la economía mundial una cantidad astronómica de 10 trillones de dólares, equivalente al 10% del PIB mundial, muy superior a las consecuencias económicas de la pandemia del coronavirus, la guerra en Ucrania y la crisis financiera mundial. Y, por supuesto, la sangre que se derramaría sería inconmensurable.
Para terminar, quisiera expresar la esperanza de que la situación no se agrave y se evite así una confrontación militar entre EE.UU.-Taiwán y China, que sería desastrosa, como se ha señalado, no sólo para la región sino para todo el planeta.
*Isidoros Karderinis nació en Atenas en 1967. Es periodista, corresponsal de prensa extranjera acreditado ante el Ministerio de Asuntos Exteriores de Grecia, además de economista, novelista y poeta. Sus artículos e reportajes se han publicado en periódicos, revistas y sitios web de 130 países. Facebook: Karderinis Isidoros
Trump había declarado que el alto el fuego con Irán “ha terminado” después de que Washington lanzara ataques nocturnos contra el país, a lo que Teherán respondió atacando bases estadounidenses en el golfo.
“Siguiendo las instrucciones del Comandante en Jefe, las fuerzas del Mando Central de EE. UU. han comenzado a llevar a cabo ataques adicionales contra Irán con el fin de mermar aún más su capacidad para amenazar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz. Estados Unidos responsabiliza a Irán de la reciente agresión injustificada contra la navegación mercante y las tripulaciones civiles que navegan libremente por una vía navegable internacional de vital importancia”, ha comunicado el CENTCOM a través de X.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió el miércoles de que las fuerzas estadounidenses golpearían con dureza a Irán esa misma noche, después de haber declarado horas antes, en una cumbre de la OTAN en Ankara, el fin del alto el fuego entre Washington e Irán.
“Esta noche les vamos a golpear con dureza”, dijo antes de reunirse con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, y añadió: “Incumplen el acuerdo todos los días”. Trump también amenazó con atacar infraestructuras civiles iraníes y con hacerse con la isla de Jark, donde se concentra una amplia red petrolera. “Quizá tomemos el control de la isla de Jark. Puede que nos hagamos con la isla de Jark. No habría nada que pudieran hacer al respecto”, afirmó Trump.
Trump había afirmado que el alto el fuego con Irán está “terminado” después de que Washington lanzara ataques contra el país durante la noche, a los que Teherán respondió atacando bases estadounidenses en el Golfo.
El presidente estadounidense Donald Trump en la cumbre de la OTAN en Ankara, 8 de julio de 2026 AP Photo
“Son escoria, están enfermos, los dirige gente enferma y son personas crueles y violentas. Y si tuvieran un arma nuclear, la usarían”, afirmó. “En lo que a mí respecta, se ha acabado”.
Trump señaló que hablaría con el empresario convertido en mediador Steve Witkoff y con su yerno Jared Kushner, que han representado a Estados Unidos en las conversaciones con Irán, pero insistió en que corresponde a Teherán volver a la mesa de negociación. “Para mí, tratar con ellos es solo una pérdida de tiempo. Son unos mentirosos”.
Trump acusó a la República Islámica de tergiversar de forma reiterada lo acordado en el pacto marco que Washington y Teherán firmaron el 17 de junio. “Todo el mundo está de acuerdo, nada de arma nuclear. Cerramos un acuerdo. Ellos salen fuera, bromean con la prensa y dicen que ni siquiera hablamos de ello. Hay algo que no funciona en ellos, están chiflados”, añadió Trump.
El jefe de Estado Mayor y coordinador adjunto del Ejército iraní, el contraalmirante Habibollah Sayyari, afirmó el miércoles por la tarde que “las fuerzas armadas de Irán, que se mantienen firmes junto al pueblo, son tan fuertes y están tan decididas que el enemigo sabe que cualquier intento de desembarcar tropas en las costas iraníes supondría entrar en un infierno en vida del que no habría escapatoria”.
“Nuestra respuesta es clara: ‘Si os atrevéis, venid'”, afirmó Sayyari. “El pueblo de Irán debe tener la seguridad de que, con su apoyo, las fuerzas armadas del país siguen en pie. Nuestras fronteras están seguras y no permitiremos que el enemigo cause ningún tipo de daño en nuestras fronteras”.
El Cuartel General Central Khatam al Anbiya, mando conjunto de las fuerzas armadas iraníes, ha advertido a los países vecinos de que quienes “presten apoyo” a las fuerzas estadounidenses “serán considerados un objetivo legítimo para las fuerzas armadas de Irán”, según la televisión estatal. La Guardia Revolucionaria Islámica aseguró que ya ha atacado “85 puntos en instalaciones militares estadounidenses clave de la región”.
La Comisión de Seguridad Nacional del Parlamento iraní, a través de su portavoz Ebrahim Rezaei, añadió que la República Islámica “no se deja intimidar por las fanfarronadas y amenazas de figuras como Trump”. “Estamos preparados para afrontar cualquier mal”, declaró Rezaei el miércoles.
Vista de las tuberías y de un petrolero en el muelle de Kharg, en Irán, julio de 1971 AP Photo
Rutte: los ataques nocturnos son “absolutamente necesarios”
Estados Unidos había lanzado ataques contra Irán apenas unas horas antes, alcanzando más de 80 objetivos, según el Mando Central estadounidense (CENTCOM), que explicó que las operaciones se llevaron a cabo en respuesta a los ataques de Teherán contra tres buques en el estrecho de Ormuz.
“Las fuerzas estadounidenses atacaron sistemas de Defensa iraníes, redes de mando y control, radares costeros, capacidades de misiles antibuque y más de 60 lanchas de la Guardia Revolucionaria Islámica en el estrecho y sus inmediaciones”, señaló el Ejército estadounidense en un comunicado publicado en X. Los ataques nocturnos eran “absolutamente necesarios”, afirmó el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, el miércoles al inicio de la reunión de la alianza en Ankara.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, durante una rueda de prensa en la cumbre de la OTAN en Ankara, 8 de julio de 2026 AP Photo
“Creo que era absolutamente necesario porque, cuando hay un alto el fuego e Irán lo está violando de facto, como vimos ayer con los ataques a los buques, considero totalmente crucial que Estados Unidos reaccione con firmeza”, dijo Rutte.
Irán advirtió de inmediato a Washington de que “tomará las medidas que considere necesarias”, lo que aumenta el riesgo de que se rompa el acuerdo marco que había detenido los combates y vuelve a poner a Oriente Medio ante la amenaza de un conflicto más amplio.
Baréin, sede de la Quinta Flota de la Marina estadounidense, activó el miércoles por la mañana las sirenas de alerta de misiles tras el ataque de Estados Unidos contra Irán. Por su parte, el Ejército kuwaití informó en un mensaje en X de que “las defensas aéreas kuwaitíes están repeliendo en estos momentos ataques hostiles con misiles y drones”, sin precisar su origen.
El Estado Mayor del Ejército señala que cualquier explosión que se oiga es consecuencia de la interceptación de ataques hostiles por parte de los sistemas de Defensa aérea. El CENTCOM explicó que las fuerzas estadounidenses lanzaron los ataques “para imponer un alto coste por el hecho de apuntar contra y atacar buques comerciales tripulados por civiles inocentes en una vía marítima internacional”.
Un grupo de personas permanece en aguas poco profundas mientras un carguero aparece fondeado en el estrecho de Ormuz, frente a Bandar Abbas, 30 de junio de 2026 AP photo
Añadió que se golpearon objetivos iraníes, entre ellos sistemas de Defensa aérea, radares y más de 60 pequeñas embarcaciones utilizadas por la Guardia Revolucionaria. El Ejército estadounidense, añadió, sigue “desplegado y preparado para hacer que Irán rinda cuentas cuando no se respete ni se cumpla el acuerdo”, y dio por concluida esta ronda de ataques.
Irán, por su parte, acusó a Estados Unidos de violar de forma reiterada el memorando de entendimiento pactado entre ambas partes y amenazó con responder. “La era de la intimidación y la extorsión se ha acabado”, escribió en X el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf. “No lleva a ninguna parte. No cedemos”.
Los medios estatales iraníes informaron de explosiones en Bandar Abbas, Qeshm y Sirik, mientras el mando militar central de Irán advertía de que “responderá de forma contundente a esta agresión y acto terrorista”.
U.S. Central Command forces have begun launching a series of powerful strikes against Iran to impose heavy costs for targeting and attacking commercial shipping crewed by innocent civilians in an international waterway. The U.S. strikes are in response to Iranian attacks on three…
“Bajo ninguna circunstancia las fuerzas armadas iraníes permitirán injerencias en los asuntos del estrecho de Ormuz, ni que otros lo gestionen”, añadió. Un episodio similar de ataques iraníes contra el tráfico marítimo y de bombardeos estadounidenses se produjo a finales del mes pasado, lo que desencadenó ataques de Irán contra Baréin y Kuwait.
Estados Unidos también revocó una licencia que autorizaba la venta de petróleo iraní como parte del acuerdo provisional, tras los ataques contra los buques. Según el centro británico de Operaciones Marítimas Comerciales, un petrolero navegaba frente a las costas de Omán cuando fue alcanzado y se incendió, mientras que otros dos buques sufrieron algunos daños, pero no hubo heridos y ambos continuaron su ruta por el estrecho de Ormuz.
En el estado de La Guaira, una mujer, un joven y dos nenes chicos sobrevivieron doce días atrapados en la oscuridad total de la OPP Caribe. Los detalles de un rescate conmovedor que desafió todos los pronósticos.
A las nueve de la noche de este domingo 5 de julio, el silencio pesado que cubre el estado de La Guaira se interrumpió por un sonido que nadie se animaba a esperar. Entre los hierros retorcidos y el cemento partido de la OPP Caribe, una de las tantas estructuras colapsadas por el trágico doble terremoto en el norte de Venezuela, se escucharon señales de vida. Doce días habían pasado desde el sismo. Doce días de incertidumbre, de búsquedas desesperadas y de un reloj que corría con crueldad en contra de cualquier pronóstico médico o de supervivencia. Sin embargo, contra toda lógica, el milagro ocurrió: un joven, una mujer y dos nenes chicos estaban vivos bajo las ruinas.
La voz de los rescatistas: el valor de mantener la calma en el peor escenario
El operativo de extracción exigió una precisión quirúrgica y una enorme templanza. En el material audiovisual se percibe la vibración de esos momentos críticos, donde la emoción chocaba de frente con la necesidad de mantener la cabeza fría. Para los brigadistas, el desafío no era solo sacar los sedimentos, sino contener psicológicamente a las cuatro personas atrapadas.
Conscientes de que un paso en falso podía provocar el desprendimiento de la losa inestable, los voluntarios les pedían calma y una inmovilidad total a las víctimas. “Quédense quietos”, era la consigna repetida, casi como un rezo, mientras los equipos coordinaban el uso de herramientas de corte. En ese diálogo a oscuras, entre el polvo y las piedras, se jugaba la vida de una familia que se negó a rendirse.
Un operativo de precisión milimétrica entre las ruinas
Cada movimiento en la zona del desastre requirió un cuidado extremo. La remoción de los bloques de concreto y los sedimentos se hizo de manera progresiva, entendiendo que la estructura colapsada de la OPP Caribe seguía siendo una trampa mortal. Civiles y brigadistas trabajaron hombro con hombro, retirando los escombros con las manos y con herramientas mecánicas, cuidando cada centímetro para no alterar el frágil equilibrio de la losa que los protegía.
Este rescate, calificado por todos los testigos en el lugar como un auténtico milagro, cambia por completo el clima de la cobertura tras el doble sismo en Venezuela. Demuestra que, incluso cuando los manuales de emergencia sugieren que las esperanzas se agotan, la resistencia humana y el compromiso de los que buscan pueden torcer el destino más oscuro.
El presidente Donald Trump inauguró el viernes el 250 aniversario de la independencia estadounidense con una retórica grandilocuente sobre el excepcionalismo estadounidense, antes de desviarse hacia un discurso de tinte político sombrío con advertencias sobre una siniestra amenaza del comunismo que evocó uno de los capítulos más oscuros del país.
“El comunismo es una amenaza mortal para la libertad estadounidense”, dijo desde el Monte Rushmore. “Es la mayor amenaza para nuestro país, incluso más que la Primera Guerra Mundial, la Segunda Guerra Mundial, Pearl Harbor o el 11-S”.
Si bien el lenguaje utilizado fue similar al de otros discursos que Trump ha pronunciado en los últimos días, destacó por haber sido pronunciado en un parque nacional que conmemora a algunos de los presidentes más prominentes de Estados Unidos. Además, se apartó de los discursos unificadores y generalmente apolíticos que presidentes anteriores como Gerald Ford o Ronald Reagan pronunciaron durante celebraciones del Día de la Independencia de gran repercusión.
De hecho, el lenguaje de Trump evocó el miedo al comunismo de la década de 1950, cuando los supuestos comunistas fueron perseguidos y vetados para conseguir empleos en todo Estados Unidos, desde Washington hasta Hollywood.
En la ciudad de Nueva York, el alcalde Zohran Mamdani, un socialista democrático, pronunció un discurso en el que describió a Estados Unidos como una nación de contradicciones que “trabaja cada día para alcanzar la perfección con la que fue concebida”.
El discurso del presidente puso el broche de oro a la víspera del Día de la Independencia, marcada principalmente por una intensa ola de calor que azotó gran parte del este del país. Las autoridades advirtieron a quienes celebraban la festividad que se mantuvieran hidratados y que tomaran descansos en lugares con aire acondicionado cuando fuera necesario.
Filadelfia canceló su desfile del Día de la Independencia el viernes. La Gran Feria Estatal Americana en Washington cerró a primera hora de la tarde y reabrió a las 5 p. m. El concierto Capitol Fourth, un evento tradicional de la festividad en Washington, abrió sus puertas un poco más tarde de lo habitual, pero finalmente se llevó a cabo con presentaciones de Patti LaBelle, Trace Adkins, miembros de la misión espacial Artemis II y fuegos artificiales sobre Mount Vernon, la residencia de George Washington. El desfile del Día de la Independencia programado para el sábado en Washington fue cancelado.
¿Buscas un lugar para refrescarte?
El viernes por la tarde, en Washington, cientos de personas recorrían los terrenos del National Mall, sede de la Gran Feria Estatal Americana . Tomaban fotos de los sobrevuelos y trataban de refrescarse en las carpas que ofrecían limonadas a 9 dólares y muslos de pavo a 23 dólares. Muchos vestían colores patrióticos y sus rostros brillaban de sudor.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, pronunció un discurso para conmemorar el 250 aniversario de los Estados Unidos en el Ayuntamiento el viernes 3 de julio de 2026 en Nueva York. (Anna Connors/The New York Times vía AP, Pool)
Glenn Brooks, quien fue indultado por Trump por su participación en el ataque al Capitolio el 6 de enero de 2021, dijo estar “agradecido de participar en este gran evento”.
La actividad culmina el sábado con el evento principal: fuegos artificiales que iluminarán comunidades de todo Estados Unidos, junto con barbacoas en los patios traseros y fiestas vecinales. Trump pronunciará otro discurso en el National Mall de Washington antes de lo que se anuncia como un espectáculo de fuegos artificiales de proporciones históricas.
Un vigilante de seguridad ha sido rescatado con vida ocho días después de que dos terremotos sacudieran el norte de Venezuela. El país suma ya 2.645 muertos y 12.400 heridos, mientras continúan los trabajos de búsqueda con equipos de más de veinte países.
Hernán Gil trabajaba como vigilante en un edificio de Catia La Mar, en el estado de La Guaira, cuando los dos terremotos hicieron colapsar la estructura sobre su cabeza. Quedó atrapado en la garita del sótano, bajo lo que los rescatistas calcularon en unas 140 toneladas de escombros. Allí permaneció ocho días.
El operativo, en el que participaron equipos de Costa Rica, Chile, El Salvador y otros países, se prolongó durante casi 72 horas ininterrumpidas una vez localizado con vida. Los rescatistas abrieron un conducto estrecho por el que le hacían llegar agua y suero mediante una jeringuilla, y utilizaron una cámara para vigilar su estado y hablar con él.
La inestabilidad del terreno obligó incluso a replantear el acceso para evitar un nuevo derrumbe mientras retiraban material.
Gil salió del edificio sobre una camilla, consciente y sin heridas graves más allá de una luxación de clavícula y golpes menores; según su esposa, logró protegerse en el momento del colapso escondiéndose bajo una mesa. Su familia lo describe como un motivo de aliento para un país que, después de una semana, veía cada vez más lejana la posibilidad de encontrar supervivientes.
El balance sigue creciendo pese al hallazgo
La cifra oficial de fallecidos por el doble terremoto asciende ya a 2.645, con 12.400 heridos, según los últimos datos trasladados por las autoridades. El Gobierno venezolano cifra en más de 6.400 el número de personas rescatadas con vida entre los escombros desde el día del seísmo.
Rodríguez ha defendido la respuesta del Estado, que según explicó se activó “a pocas horas” del terremoto con un decreto de emergencia y el despliegue de los sistemas de protección civil.
También ha agradecido el apoyo internacional, con mención específica a Estados Unidos, España, Brasil, Italia y El Salvador. Naciones Unidas calcula que unos 3.000 rescatistas de fuera de Venezuela seguían trabajando sobre el terreno en los últimos días.
La presidenta encargada reconoció además atravesar una “afección de salud” de la que no dio más detalles, y admitió sentir “un dolor interno muy profundo” al hablar del balance de la catástrofe.
Se trata del terremoto más mortífero registrado en Venezuela en el último siglo, muy por encima del de julio de 1967, cuando un seísmo cerca de Caracas dejó 245 muertos. La Guaira, la región más golpeada esta vez, ya había sufrido en 1999 un desastre similar por los deslizamientos de tierra que causaron miles de víctimas.
Los españoles fallecidos llegan a 32
Asuntos Exterioresconfirmó este viernes que el número de ciudadanos españoles muertos por los terremotos asciende a 32.
Exteriores mantiene abiertas desde el primer día las líneas de emergencia consular, cuyos datos de contacto están disponibles en las redes del Ministerio y de la Embajada en Caracas, y pide a los españoles en el país que las utilicen ante cualquier duda.
Albares confirmó también el envío del hospital de campaña de la Aecid, con un equipo de unos 90 profesionales sanitarios, que según la propia agencia comenzará a atender pacientes en menos de 24 horas.
La ONU calcula siete millones de damnificados y daños daños materiales por 6.700 millones de dólares, 6% del PIB del país petrolero.
Cuando se cumplen seis días del terremoto doble que azotó varios estados de Venezuela, la atención humanitaria comienza a centrarse en la urgencia de alimento y techo. En el estado de La Guaira, la “zona cero” de la tragedia, decenas de miles de personas quedaron en la calle.
La escasez de comida es “generalizada”, los servicios básicos se paralizaron y la conectividad está interrumpida, advirtió este martes el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
“Estamos durmiendo en el piso”, dijo a la AFP Jenny Tortoza en Catia la Mar, en La Guaira, donde cientos de edificios colapsaron y las esperanzas de hallar sobrevivientes se desvanecen.
La ONU estima que hay unos 50.000 desaparecidos, mientras la NASA calcula que 58.000 edificios resultaron dañados o destruidos por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 del 24 de junio, de los más violentos registrados en la historia de Latinoamérica.
Los rescatistas trabajan contra reloj para salvar a los sobrevivientes. La ventana de las 72 horas críticas cerró el sábado. (Fabiola Ferrero/The New York Times)
“Las tensiones comunitarias van en aumento, ya que el acceso a la ayuda sigue estando limitado”, indicó el ACNUR sobre la ira de algunas víctimas por la lenta y escasa ayuda del gobierno de este país sumido en una crisis profunda.
“Aquí dan provisiones pero a veces se matan por la comida (…), esto es como una gallera (…), ayer se entraron a golpes, es una locura”, comentó a la AFP Daniela Armas, de 18 años, suturada en un pie y temerosa de volver a su apartamento agrietado en Catia La Mar.
“La falta de organización es horrible. Al principio era todo muy bien, pero después empezó una mala organización que primero los propios militares agarraban sus cosas y después nosotros las sobras”, relató por su parte Yohana Álvarez, vendedora ambulante de 45 años en la misma zona.
La alarma por el riesgo de epidemias
Al escenario actual, se suma el riesgo de epidemias. El portavoz de la Organización Mundial de la Salud, Christian Lindmeier, advirtió de la “presión extrema” sobre los servicios de salud y el riesgo “de enfermedades prevenibles mediante vacunación, como el sarampión, la difteria y la tos ferina”.
“Faltaría más ayuda”, dice Diorjailis Escalona, médico de 23 años, quien pese a sentirse “derrumbada” ayuda como voluntaria y agradece el apoyo internacional con rescatistas, medicinas y alimentos.
Para acelerar el ingreso de equipos y suministros, los Marines estadounidenses pusieron el lunes de nuevo en operación el puerto de La Guaira, que había quedado fuera de servicio junto con el principal aeropuerto de Venezuela.
Los médicos trabajan en una morgue improvisada en el puerto de La Guaira. (Fabiola Ferrero/The New York Times)
En el área de depósitos del puerto funciona ahora una morgue improvisada, constató la AFP.
En tanto, el gobierno militarizó La Guaira e impuso el trámite de un permiso para acceder a la zona de desastre.
Un total de 27 países han movilizado cerca de 40 equipos de búsqueda y rescate, que este martes seguían escarbando entre amasijos de hierro y concreto.
Son más de 2.000 efectivos y personal junto con más de 160 perros, según Gianluca Rampolla, coordinador de Naciones Unidas en Venezuela.
La ONU, agregó, suministrará 10.000 bolsas mortuorias, aunque espera que el balance final sea inferior. Sin embargo, la ventana crítica de 72 horas para hallar sobrevivientes cerró el sábado.
La ONU calcula siete millones de damnificados y daños daños materiales por 6.700 millones de dólares, 6% del PIB del país petrolero.
Comenzó la carrera contrarreloj para recuperar a los fallecidos
Por otra parte, los dos hornos del único cementerio público de Caracas trabajan a plena capacidad y un olor a muerte se percibe en los alrededores.
Decenas de personas esperan por un turno para sus seres queridos. Entre viernes y sábado se oficiaron de 60 a 70 entierros diarios.
Un grito de “¡Mamá, te amo!” se sobrepuso al llanto y el ruido de las palas mezclando cemento.
Cuando los trabajadores comenzaron a cerrar el nicho de su sobrino, Sergio Vergara cayó de rodillas. Fue él quien lo encontró junto a toda su familia en un edificio colapsado de La Guaira.
“Fue una experiencia horrible, sacarlo a él, a sus hijos”, expresó este hombre de 42 años.
La candidata de Fuerza Popular, de 51 años, se convertirá en la primera presidenta mujer del país latinoamericano.
La hija del fallecido ex presidente Alberto Furimori se convirtió en la próxima mandataria peruana tras imponerse al candidato de izquierda Roberto Sánchez en una de las elecciones más reñidas de la historia reciente del país.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) confirmó el triunfo de Fujimori tras completar el escrutinio del 100% de los votos, proceso que se extendió durante 22 días por la ajustada diferencia entre los candidatos. La líder de Fuerza Popular obtuvo el 50,135% de los votos válidos (9.223.396 sufragios), contra el 49,865% de Sánchez (9.173.755 votos), un margen de apenas unos 49.600 votos. Es la primera vez que gana la Presidencia después de haber disputado cuatro balotajes a lo largo de su carrera.
Fujimori recibirá sus credenciales el 15 de julio y asumirá el cargo el 28 de ese mismo mes, gobernando hasta el año 2031. Su proclamación llega en un clima de fuerte tensión política: la semana pasada el Jurado Nacional de Elecciones rechazó todas las apelaciones presentadas por Juntos por el Perú, que buscaba anular más de 2.300 mesas de votación en el exterior por un supuesto fraude.
El regreso del fujimorismo al poder se da más de dos décadas después de la caída de Alberto Fujimori, padre de Keiko, condenado por corrupción y crímenes de lesa humanidad tras gobernar Perú entre 1990 y 2000.
Esta fue la primera elección de Keiko sin su padre, fallecido en 2024. La futura presidenta centró su campaña en la palabra “orden” frente a la creciente ola de criminalidad que preocupa a los peruanos y prometió desplegar militares contra las bandas de extorsión y expulsar a migrantes que cometan delitos.
Cada tragedia deja al descubierto mucho más que la magnitud de un desastre natural. También revela el verdadero funcionamiento de un Estado, la capacidad de respuesta de sus instituciones y, sobre todo, quiénes son los que realmente sostienen a un país cuando todo parece derrumbarse.
Las imágenes difundidas tras el desastre ocurrido en el estado La Guaira muestran una realidad que trasciende cualquier discurso oficial. Mientras desde los micrófonos gubernamentales se habla de operativos exitosos y rescates coordinados, numerosos testimonios de familiares, vecinos y voluntarios describen una escena muy diferente: ciudadanos removiendo toneladas de escombros con sus propias manos, buscando sobrevivientes y recuperando cuerpos sin la asistencia que esperaban.
Las voces son contundentes. Mujeres reclamando la ausencia de bomberos. Vecinos asegurando que nadie del gobierno llegó durante las primeras horas críticas. Familiares relatando que fueron ellos mismos quienes recuperaron a sus seres queridos. Médicos, voluntarios y ciudadanos comunes convirtiéndose, una vez más, en la primera y principal línea de respuesta.
Venezuela entre los escombros
Si esos testimonios reflejan fielmente lo ocurrido, el interrogante resulta inevitable: ¿puede un gobierno adjudicarse como propio el esfuerzo realizado principalmente por la sociedad civil?
La discusión va mucho más allá de una diferencia política. Se trata de la confianza pública. En una emergencia, la credibilidad del Estado vale tanto como la maquinaria que despliega. Cuando la versión oficial y lo que muestran cientos de teléfonos celulares parecen ir por caminos distintos, la confianza comienza a erosionarse.
Las redes sociales han cambiado para siempre la forma en que se documentan las tragedias. Hoy ya no existe un único relato construido desde los canales oficiales. Existen miles de cámaras registrando en tiempo real quién estaba ayudando, quién organizaba el rescate y quién simplemente aparecía frente a las cámaras cuando el trabajo más duro ya estaba hecho.
Otro aspecto que generó cuestionamientos fue la decisión oficial de restringir el acceso a determinadas zonas afectadas bajo argumentos de seguridad. Paralelamente circularon videos donde ciudadanos denunciaban intentos de impedir filmaciones o registrar lo que ocurría en el lugar. Aunque las autoridades sostienen que esas medidas buscan preservar el orden, para muchos venezolanos alimentan la sospecha de un intento por controlar la narrativa pública de la tragedia.
Más allá de las diferencias políticas, existe una verdad difícil de ocultar: los primeros en responder casi siempre fueron los propios venezolanos.
Vecinos ayudando vecinos.
Familias buscando familias.
Jóvenes organizando brigadas espontáneas.
Médicos trabajando sin descanso.
Ciudadanos compartiendo herramientas, alimentos, agua y esperanza.
Esa solidaridad no nació desde un decreto ni desde un ministerio. Nació de una sociedad que durante años ha aprendido a sobrevivir incluso cuando siente que el Estado llega tarde o no llega.
La verdadera noticia quizá no sea únicamente la tragedia. La verdadera noticia es que, una vez más, el pueblo venezolano demostró una enorme capacidad de organización frente a la adversidad.
Los gobiernos pasan.
Los discursos cambian.
Las conferencias de prensa terminan.
Pero las manos llenas de tierra, sangre y heridas son las que quedan grabadas en la memoria colectiva.
Cuando Venezuela vuelva a levantarse, será imposible escribir esa historia sin reconocer a quienes, lejos de los micrófonos y las cámaras oficiales, eligieron salvar vidas antes que buscar protagonismo.
Vecinos que removieron los restos de sus casas tras los fuertes sismos de 7,2 y 7,5 grados relataron que casi no vieron equipos de rescate oficiales en las áreas más destruidas, aunque las autoridades intentaron mostrar que la respuesta del gobierno fue eficiente
Los venezolanos tomaron el viernes en sus manos la búsqueda de sus seres queridos desaparecidos tras dos potentes sismos consecutivos, señalando que han visto pocos equipos de rescate gubernamentales en las zonas más afectadas, mientras el número de muertos por el desastre subía a más 920 y se reportaban más de 51.000 desaparecidos.
Ciudadanos que excavaban entre los escombros de sus hogares dijeron que han visto pocos equipos de rescate del gobierno en las zonas más afectadas por los devastadores sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que golpearon a última hora del miércoles, pese a que las autoridades proyectan una imagen de una sólida respuesta oficial.
La aparente falta de ayuda del gobierno agravó la desesperación de las familias a medida que aumentaba la presión para encontrar sobrevivientes enterrados con cada hora que pasaba. La nación sudamericana cumplía el viernes casi dos días desde el desastre. Las agencias de ayuda consideran que las primeras 48 a 72 horas son un periodo crucial para recuperar a personas con vida, aunque ese periodo aumenta si tienen acceso a comida y agua.
Por su parte, decenas de equipos de rescate de diversas partes del mundo comenzaron a llegar a Venezuela.
“Cada persona salvada es un milagro”, dijo Jorge Rodríguez, el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela.
Familias ansiosas esperan ver si sus parientes sobrevivieron
Rescatistas trabajan en una zona afectada por un terremoto, este jueves en Caracas (Venezuela). El Gobierno de Venezuela elevó a 235 los muertos y a 4.300 los heridos por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 de la víspera, cuya devastación golpeó especialmente al estado La Guaira. EFE/ Ronald Peña R
Familias desesperadas en todo el norte de Venezuela buscaban entre las ruinas de edificios a sus familiares y lo que quedaba de sus vidas.
Nazareth Jiménez sollozaba sobre el hombro de un ser querido cuando observaba a vecinos intentar cortar losas de concreto con martillos y herramientas eléctricas en un edificio reducido a una montaña de escombros. “Dios mío, ¿cómo sacar a toda la gente de ahí?”, murmuró.
Estaba en el estado norteño de La Guaira, al norte de la capital, Caracas, donde se produjo parte de la peor destrucción. Jiménez estaba consumida por la ansiedad cuando esperaba ver si sus hermanos, sobrinos, sobrinas y amigos saldrán de los escombros con vida .
“Hacemos un llamado al gobierno, a los países del mundo, que nos ayuden” manifestó, suplicando por máquinas que fueran capaces de mover estructuras colapsadas. “Todavía hay gente viva”.
Fuerzas del gobierno distribuían comida y agua a los sobrevivientes en La Guaira, mientras que la presidenta encargada Delcy Rodríguez dijo que su gobierno estaba trabajando para montar una respuesta total durante estas “horas críticas para el rescate de las personas vivas”. Dio la bienvenida a la llegada de rescatistas y ayuda humanitaria de todo el mundo. Rodríguez indicó que La Guaira ha sido militarizada y que viene más ayuda, aun cuando los residentes dijeron que era apenas una fracción de la ayuda que necesitaban.
Una imagen satelital muestra un edificio destruido y escombros que bloquean una carretera en Macuto, Venezuela, el 26 de junio de 2026, tras los terremotos que azotaron el país. Vantor/Handout vía REUTERS.
El desastre natural es el último reto para Rodríguez, la ex vicepresidenta que asumió el cargo en enero tras la captura de Nicolás Maduro, por parte del ejército de Estados Unidos. Venezuela enfrenta problemas económicos desde hace más de una década, y muchas personas rechazan la legitimidad del movimiento político que representa Rodríguez.
Se espera que el número de víctimas aumente, y civiles reportaron decenas de miles de personas desaparecidas en bases de datos digitales independientes. Es probable que el número de desaparecidos incluya a quienes han estado incomunicados debido a la falta de señal de telefonía celular en las zonas de desastre. Algunos reportes pueden estar duplicados ya que varios seres queridos podrían estar buscando a la misma persona.
La cifra de heridos subió a más de 3.300 hasta el mediodía del viernes, y las autoridades dijeron que habían rescatado a 243 personas.
Sismos dejan a millones de personas conmocionadas
La desesperación aumentó al cumplirse casi dos días sin noticias de decenas de miles de personas (Reuters)
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) subrayó que hasta 6,76 millones de personas en Venezuela podrían verse afectadas por los sismos, unos 2 millones tan sólo en Caracas. Loyce Pace, directora regional de la Cruz Roja Internacional para las Américas, afirmó que “la gente todavía está aterrorizada de volver a entrar a lo que eran sus hogares”.
La desesperación empezó a aumentar el viernes, ya que muchas familias aún no habían encontrado a sus seres queridos desaparecidos, continuaban durmiendo en la calle o lloraban a familiares muertos en el desastre.
“Me quedé prácticamente solo ya en esta vida”, dijo Omar Reyes, quien caminaba entre los escombros donde dos de sus hijos estaban enterrados. Indicó que alrededor de 20 familiares han muerto en el desastre.
En Catia La Mar, una comunidad adyacente al principal aeropuerto del país, multitudes de personas comenzaron a saquear bienes básicos como papel higiénico y comida de las tiendas. Otros se agolparon alrededor de una camioneta civil que repartía panes y agua. Un soldado intervino para permitir que el vehículo se fuera. La gente convirtió el estacionamiento de una farmacia en un refugio improvisado al instalar lonas, hamacas y tiendas de campaña.
A unos cuantos kilómetros de distancia, Yuleidy Cadenas estaba frente a un edificio de viviendas públicas colapsado, observando a otros venezolanos y a equipos de emergencia extranjeros y locales, recién llegados, trabajar entre los escombros. Esperaba que su hijo, su madre y su hermano fueran sacados con vida.
Huyó, descalza, de un edificio cercano que se derrumbaba el miércoles y encontró que la torre de apartamentos de su madre, en el piso 12, se había desplomado como un acordeón. Cadenas, de 28 años, sollozaba al recordar que el viernes era el 12mo cumpleaños de su hijo.
“Yo subí a los escombros y les decía que me gritaran, y no, nadie, ni mi hermano, ni mi hijo, ni mi mamá”, relató Cadenas. “Yo sólo estoy aquí esperando a que los saquen”.
Unos minutos después, un cuerpo fue sacado de los escombros. No era el de su madre.
Ayuda internacional en camino
Equipos de rescate internacionales de México, Estados Unidos, Suiza y Colombia llegaron a Venezuela para apoyar las tareas de búsqueda (Reuters)
Las autoridades de Venezuela dijeron el viernes que 861 voluntarios internacionales de México, Estados Unidos, El Salvador, Suiza, Colombia y otros lugares estaban trabajando en Venezuela. Se esperaban muchos más de otros países en las próximas horas y días. La ONU dijo que 1.000 efectivos de emergencia en 25 equipos de búsqueda y rescate de todo el mundo estaban en camino.
En la principal autopista del país, caravanas de fuerzas estatales, personal de emergencia, camiones de volteo y maquinaria pesada se movían en dirección a la tragedia. Una camioneta civil que transportaba colchonetas tenía sus ventanas marcadas con “Ayuda desde Trujillo” .
Algunos sobrevivientes emergen de entre los escombros
La prensa estatal ha reportado momentos de esperanza entre la destrucción, incluyendo el rescate de un joven sacado en camilla de un edificio afectado en el distrito de San Bernardino, en Caracas, ante los aplausos de los presentes, mientras su madre, entre lágrimas, le decía “Leandro, te amo”.
La televisión pública venezolana emitió las imágenes de una niña, cubierta de polvo y envuelta en una sudadera, que emergía de entre los escombros con la ayuda de rescatistas. El jefe del grupo de rescate metropolitano de Caracas, José Luis Núñez, explicó que fue hallada en un edificio de 10 pisos de La Guaira que colapsó.
“Queremos destacar la fortaleza, el empeño y las ganas de vivir de esta niña”, apuntó Núñez.
El Servicio Geológico de Estados Unidos indicó que ambos terremotos tuvieron su epicentro cerca de Morón, en la costa del Caribe, a unos 170 kilómetros (105 millas) al oeste de Caracas. El impacto de los dos sismos, combinado con los movimientos sísmicos superficiales, amplificó la destrucción, explicó Marcos Ferreira, geofísico e investigador del Servicio Geológico de Brasil.